El IPC en Castilla-La Mancha ha experimentado una subida del 36,1 % en el periodo que va desde 2010 hasta 2024, ambos incluidos. Supone un brutal aumento del coste de la vida y que en ningún caso se puede compensar con los aumentos salariales experimentados en los últimos años que suponen un 16,7 % en Maestros y un 15,6 % en Secundaria.
Cuando confrontamos ambos datos, nos sale una pérdida de poder adquisitivo actual con respecto a 2010 de entre 19,4 % y el 20,5 % respectivamente para ambos grupos.
A ello se puede añadir la evolución de los precios de los combustibles. Es cierto que está englobado dentro del IPC, pero en nuestra profesión son muy frecuentes los largos desplazamientos día tras día, y por tanto, estos precios adquieren un mayor peso que el recogido en el índice.
Por último, cabría resaltar que aunque se produjera una hipotética subida de ese 20 % para ajustar las marcadas diferencias, durante todo este periodo llevamos una pérdida acumulada desorbitada y que habría que reclamar también o al menos poner sobre la mesa.
Mientras la negociación de las actualizaciones salariales no estén ligadas al IPC como si se hace por ejemplo para las pensiones, seguiremos viendo como los y las docentes seguimos perdiendo poder adquisitivo.





