LAS ENSEÑANZAS ARTÍSTICAS: SINGULARIDAD FRENTE AL OLVIDO INSTITUCIONAL

El estudio de STEs-i ratifica que las Enseñanzas Artísticas son víctimas de los males endémicos del sistema: la mercantilización, una burocracia asfixiante, el estancamiento salarial y unas infraestructuras obsoletas por falta de inversión. Sin embargo, este colectivo afronta retos únicos que exigen una mirada específica.

No solo luchamos contra la precariedad material; combatimos el desprestigio social e institucional que infravalora las disciplinas creativas frente a las mal llamadas ‘materias útiles’. Reivindicamos que la formación artística no sea el ‘pariente pobre’ de la educación pública. Exigimos una financiación finalista que garantice materiales y talleres de vanguardia, y una normativa que respete la identidad propia de las Escuelas de Arte, blindando la estabilidad de sus plantillas, puesto que este colectivo sufre la tasa de temporalidad más elevada.

Es inaceptable que, siendo las Enseñanzas Artísticas Superiores equivalentes a los grados universitarios, el profesorado siga atrapado en un vacío normativo que asfixia su capacidad investigadora. Desde STEs-i exigimos una regulación marco que equipare sus condiciones a las de la Universidad: demandamos la implantación de licencias retribuidas y la sustitución de carga lectiva por horas de investigación. No se puede exigir excelencia académica sin dotar a los centros de los recursos y el tiempo necesarios para generarla.

Asimismo, ante la implantación del futuro Máster de formación pedagógica y didáctica, mantenemos una postura firme: exigimos exenciones totales para el profesorado con experiencia docente acreditada y una oferta pública, suficiente y gratuita para las nuevas generaciones. No permitiremos que la especialización didáctica se convierta en una nueva barrera económica o burocrática para el acceso a la docencia artística.

HACEMOS LO QUE DECIMOS, DECIMOS LO QUE HACEMOS