La educación Infantil se considera el factor más determinante para la reducción de la pobreza global y la inversión más rentable para lograr la igualdad de oportunidades. Su carácter universal, público y gratuito es la única garantía para el éxito educativo de todo el alumnado, independientemente de su origen económico o cultural.

A pesar de que la LOMLOE permite integrar el primer ciclo en los centros públicos, la realidad es que la mayoría de los fondos Next Generation se han destinado a convenios con empresas privadas, el resto se han asignado a personal laboral dejando una cuantía mínima para el cuerpo docente.

Desde STEs-i luchamos contra la decisión de que esta etapa no tenga carácter obligatorio. Al carecer de obligatoriedad, la etapa se ve privada de recursos esenciales para la prevención y detección precoz de dificultades de aprendizaje, mientras el alumnado con necesidades específicas (NEAE) aumenta cada año sin la dotación necesaria.

Reclamamos la creación de un Cuerpo Único de Docentes para erradicar la jerarquización actual, que excluye al profesorado de Infantil del Grupo A1. Esta discriminación impacta directamente en el salario, en el cálculo de las futuras pensiones y, fundamentalmente, en la dignificación de nuestra figura profesional. Por ello, exigimos una dotación integral de recursos humanos que incluya personal de apoyo y codocencia, auxiliares técnicos educativos, así como personal sanitario y administrativo.

HACEMOS LO QUE DECIMOS, DECIMOS LO QUE HACEMOS