Queremos enseñar, pero no nos dejan. El descrédito de la figura docente y la falta de respeto hacia nuestra labor, compartida por alumnado y familias, no es sino el reflejo de una corriente global de desprecio al saber. El conocimiento representa, en última instancia, la única barrera frente al avance de la ignorancia y la barbarie; sin embargo, su menosprecio está cada vez más arraigado en nuestra sociedad.

Ante la pregunta: ‘¿CUÁLES SON A TU JUICIO LOS MAYORES PROBLEMAS A LOS QUE SE ENFRENTA LA EDUCACIÓN ACTUALMENTE?’ —desde una visión global que trasciende las reivindicaciones laborales—, la respuesta jerarquizada de los 13.213 docentes encuestados ha sido la siguiente:

HACEMOS LO QUE DECIMOS, DECIMOS LO QUE HACEMOS