Desde STE-CLM os informamos que el 23 de febrero de 2026 se abre la Convocatoria de admisión de alumnado para el curso 2026/27 en centros docentes públicos y privados concertados que imparten las enseñanzas del segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato.

FECHAS «CLAVE» 2026 PROCESOS PREVISTOS
23 febrero a 9 marzo

Presentación solicitudes. A través de EducamosCLM

23 abril Baremo provisional y solicitantes por centro. Reclamaciones del 24 al 29 de abril. A través de EducamosCLM
27 abril Sorteo situaciones desempate
28 mayo Baremo Definitivo y Adjudicación Provisional Admisión.
2 al 11 junio Plazo para renunciar al Proceso de Admisión. A través de EducamosCLM
26 junio Adjudicación Definitiva de Admisión
29 junio al 2 julio Matriculación alumnado de Educación Infantil, Primaria, Secundaria. A través de EducamosCLM
1 al 3 julio
Matriculación alumnado de Bachillerato. A través de EducamosCLM
9 de julio Plazo extraordinario de solicitudes para…

– Por traslado de localidad

– Por circunstancias excepcionales (violencia género o acoso escolar)

– Alumnado que no haya participado en el proceso y deba escolarizarse

– Alumnado que participó en el proceso, se le adjudicó cambio de centro y repite curso

*Adjudicación por estricto orden de presentación.

17 de julio

20 al 22 de julio:

21 al 23 julio

ADJUDICACIÓN de vacantes resultantes, mejora de opción, agrupamiento de hermanos y oficio.

Matriculación adjudicados en vacantes resultantes solo por EducamosCLM

Matriculación adjudicados en vacantes resultantes solo en centros educativos.

3 de septiembre  adjudicación extraordinaria. Solicitudes presentadas del 9 de julio al 24 de agosto. Todos los niveles.
A partir de 4 septiembre Asignación vacantes solicitudes extraordinarias presentadas a partir del 25 de agosto. Todos los niveles.

Las solicitudes se presentarán preferentemente de forma electrónica mediante la cumplimentación y el envío telemático del formulario que estará disponible en EducamosCLM- Trámites y solicitudes.

Pulse aquí para acceder a la CONVOCATORIA (23 febrero al 9 marzo 2026)

DEBE REALIZAR SOLICITUD DE ADMISIÓN:

  • Alumnado de nueva incorporación al sistema educativo (3 años).
  • Alumnado que para cambiar de etapa debe solicitar un centro distinto al actual (paso de un CEIP (6º primaria) a un IES y de un IESO a un IES).
  • Alumnado que solicita un cambio de centro.
  • Todo el alumnado que cursa 4º de ESO y solicita plaza escolar para 1º de Bachillerato, aunque quiera cursarlo en el mismo centro.

NO ES NECESARIO REALIZAR SOLICITUD DE ADMISIÓN:

  • Alumnado que pasa de curso en el mismo centro, excepto de 4º ESO a Bachillerato.
  • Alumnado que está cursando tercer año del segundo ciclo de Educación Infantil (5 años) y que van a iniciar el primer curso de Educación Primaria en el mismo centro.
  • Alumnado que vaya a cursar 1º de ESO en el centro en que están cursando sexto de Educación Primaria.

En este nuevo proceso de admisión de alumnado se continúa contemplando la delimitación de áreas de influencia en determinadas localidades de cierto volumen poblacional y número de centros educativos, es decir, la proximidad del domicilio familiar o del lugar de trabajo de las madres, padres o de quienes ejerzan la tutela o responsabilidad legal. De igual manera que el proceso anterior, esta delimitación se ha realizado previa consulta a los sectores afectados y al Consejo Escolar de la localidad en su caso. Estas áreas de influencia han sido determinadas de manera que sean lo suficientemente amplias a los efectos de facilitar la elección de centro por parte de las familias, y pueden consultarse en las Resoluciones de las Delegaciones Provinciales que se publicarán en este mismo espacio.

Las enseñanzas del Bachillerato a distancia y Bachillerato presencial nocturno no se encuentran incluidas dentro de este proceso de admisión, ya que son objeto de solicitud en el proceso de «Admisión y Matrícula EPA » (Educación de Personas Adultas). Puede acceder directamente pulsando AQUÍ.

LA ENSEÑANZA PÚBLICA, ESO Y MÁS.

La educación privada subvencionada -conocida vulgarmente como concertada- surgió en nuestro país en los años ochenta como una necesidad y como una estrategia: los colegios públicos no eran capaz de absorber el baby boom, por lo que la Administración empezó a acordar con instituciones privadas una doble red que garantizase las plazas a todo el alumnado; al tiempo otorgaba unas cuantiosas prebendas a la Iglesia católica, que en aquel entonces acumulaba un gran poder de influencia, en cierta manera, se compró su silencio para que el proceso democratizador tuviera menos obstáculos.

Con el tiempo, el modelo fue creciendo y convirtiéndose en una anomalía en el sistema, haciendo retroceder a la enseñanza pública hasta el 69,1%, muy por debajo de la media UE, que en la actualidad se sitúa en el 84,6%.

A día de hoy, la creación de la doble red en aquel entonces, abrió las puertas del neoliberalismo educativo, mercantilizando la educación. No hay más que poner la radio durante estos días o seguir las campañas en prensa de “captación de clientes”, es decir, la competencia por seleccionar al alumnado, entre los cuales -casualmente- nunca se encuentra al más vulnerable o con menor poder adquisitivo. El alto nivel de concertada en nuestro país ha supuesto: la segregación por clases sociales; la creación de guetos en centros públicos para personas con pocos recursos y entornos desfavorecidos; la competitividad entre todos los colegios, que se ven abocados a celebrar “jornadas de puertas abiertas”; desregulación con pérdida de control del Estado; privatizaciones del servicio público educativo; pérdida de democracia en la toma de decisiones y arbitrariedad en el desempeño docente.

En teoría, la LOMLOE incluye una batería de medidas encaminadas a corregir la distribución del alumnado desfavorecido, que desproporcionalmente se matricula en la pública -9 de cada 10 chicas y chicos de los hogares con menor renta-. Medidas como: “una proporción equilibrada del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo que deba ser escolarizado en cada uno de los centros públicos y privados concertados”; que “las actividades extraescolares/complementarias de pago, no puedan ser ofertadas en horario escolar”; que el criterio principal para adjudicar una plaza sea la cercanía al domicilio y, casi al mismo nivel, la renta familiar; la obligación para todos los centros de aceptar un porcentaje de la llamada “matrícula viva” -alumnado, normalmente hijas/os de inmigrantes, que llegan tras la finalización del periodo de admisión ordinario o con el curso ya empezado y suelen acabar mayoritariamente en centros públicos-; la prohibición a los ayuntamientos de ceder suelo público para construir centros educativos que no sean públicos; la supresión del concepto de “demanda social” a la hora de programar las plazas educativas y, en definitiva, convertir a la educación pública en el eje vertebrador del sistema, instando a las comunidades a garantizar plazas suficientes en esta red, han servido de poco. De la misma manera que, ya estaba y no se cumplía, la prohibición de cobrar cuotas a las familias, estas medidas han pasado sin pena ni gloria, con una Inspección educativa que hace oídos sordos a la función de velar por el cumplimiento de la normativa.

A pesar de todos los impedimentos, está en el ADN de los STEs defender la escuela pública y subrayar las bondades de esta, aquella que está en todos los pueblos y ciudades, en todos los barrios y aldeas, la que hace que la etapa de escolarización obligatoria sea una etapa de convivencia entre escolares, con los iguales y con los distintos, una etapa que contribuye con esta convivencia al mejor desarrollo democrático de una sociedad cada día más diversa, más múltiple, más plural. Diferentes encuestas de opinión, tanto del CIS como de empresas privadas, destacan que la ciudadanía valora muy positivamente a la escuela pública como institución, y el trabajo que realiza el profesorado de la misma.

El modelo educativo que nuestro sindicato ha venido defendiendo desde su constitución en los años 70 sigue haciendo referencia a: una escuela pública, laica, gratuita y de calidad para todas y todos; fruto del acuerdo con toda la comunidad educativa; democrática; donde exista igualdad en el trabajo docente; equitativa e inclusiva para el alumnado; que atienda a la estabilidad del profesorado interino y trabaje por la equiparación entre hombres y mujeres; alejada -en definitiva- de la concepción de una escuela al servicio del mercado y de los conceptos de oferta y demanda o subordinada a la competitividad entre el profesorado, alumnado y los centros.

STE-CLM REIVINDICA LA MATRICULACIÓN DEL ALUMNADO EN LOS CENTROS PÚBLICOS:

GARANTÍA DE CALIDAD Y EQUIDAD