LOS SECTORES ULTRACONSERVADORES DE LA SOCIEDAD VUELVEN A ATENTAR CONTRA LA IGUALDAD DE LAS PERSONAS.

Tras el anuncio por parte de la Consejería de Educación del pilotaje de forma experimental de una nueva materia denominada Educación para la igualdad, la tolerancia y la diversidad, ha hecho que los sectores más ultraconservadores de nuestra sociedad vuelvan a salir para denunciar el que ellos llaman adoctrinamiento que dicen que conlleva la igualdad de género.

No se puede consentir que en pleno siglo XXI se siga matando a las mujeres por el simple hecho de ser mujeres, que se cuestione públicamente si ha habido una violación o no en los San Fermines, que a una mujer víctima de maltrato le quiten la custodia de sus hijos… ¿Se ha conseguido la igualdad real entre mujeres y hombres? Como se puede comprobar, cada vez que consultamos los medios de comunicación esto no es así.

Mucho se puede decir sobre este nuevo pilotaje y la pésima forma de implantarse que ha tenido en nuestra región. Esta se está impartiendo o bien a costa de otras materias como es Lengua Castellana y Literatura o a costa de la hora presencial de tutoría para el alumnado de 3º de ESO, que tan imprescindible es para la orientación académica y personal de nuestro alumnado.

No se ha negociado su currículum, ni la especialidad del profesorado que debe llevarla a cabo, ni si los cursos en los que se está dando son los adecuados…. Pero es una aberración que la crítica que se le hace se centra solo en los contenidos que se van a impartir. Estos resultan imprescindibles en una sociedad cada vez más machista, más intolerante con las diferencias y donde se está pasando a un segundo plano nuestra formación como personas.

La educación para la igualdad de género nos hace personas con igualdad de derechos y de oportunidades. No adoctrina porque en la escuela pública los profesionales que trabajan no están escogidos en aras de su pensamiento político o ideología, sino en base a la superación de un proceso selectivo donde se muestran sus capacidades académicas y pedagógicas.

Dentro del borrador de currículum de dicha materia están incluidos los siguientes contenidos:

1. Educación para la igualdad.

2. Educar para la convivencia.

3. Educación emocional y afectiva.

Resulta una quimera que aquellos que se erigen en educadores en libertad sean los que prohíben y alientan una educación sesgada y en una única dirección.

En algunas de las afirmaciones que vierten en su rueda de prensa se puede apreciar que el Estado no puede educar en estas disciplinas, sin explicar quiénes son los responsables de trasmitir a nuestros niños y jóvenes unos valores universales de igualdad y tolerancia fundamentados en la razón y no en doctrinas o confesiones.

Otra de las afirmaciones que se observa, es que ya hay una materia para educar en igualdad y tolerancia que es Valores éticos, pero se les olvidó decir que esta materia no la recibe todo el alumnado sino tan solo aquellos que no escogen religión católica, por lo tanto no todos los alumnos reciben esta formación que debe ser universal. Quizá uno de los motivos de este pilotaje sea el “remendar” los problemas causados por dicha materia. Consideramos un acto de soberbia que uno de los firmantes de este comunicado es una de las personas encargadas de la realización del currículum de Valores éticos, hecho este que STE-CLM tuvo que denunciar dado el carácter ultracatólico e intolerante abiertamente reconocido de las personas que llevaron a cabo la elaboración del currículum de la materia.

Desde STE-CLM pedimos que las organizaciones feministas denuncien estas afirmaciones de colectivos tan contrarios a la igualdad entre mujeres y hombres, y a la Consejería de Educación exigimos que se tome en serio estos contenidos y no los relegue a un segundo plano; para ello es imprescindible que se negocie su carga horaria, sus contenidos y los especialistas que han de impartirla.