El pasado 25 de febrero, en una clase del instituto público Hernán Pérez del Pulgar de Ciudad Real, tuvo lugar un episodio protagonizado por un profesor de 62 años que, durante su hora de guardia, mostró una actitud machista al dirigirse a una alumna de 12 años, así como al resto de compañeros/as, constatando que las mujeres no deberían ir a la escuela ni al Congreso de los diputados, estando su lugar en casa fregando, además de considerarse machista al cien por cien, entre otras “ingeniosas” expresiones. La madre de la niña presentó una denuncia en tal mes, quedando esta archivada hasta que, a principios de la semana pasada, fue reabierta y, con ello, el correspondiente expediente hacia el docente en cuestión (aunque aún se mantiene en curso).

Ante mencionados hechos, desde Intersindical Joven mostramos nuestro apoyo, concretamente, a la familia denunciante, así como al resto del entorno escolar que ha tenido que sufrir tales aberraciones. Además, desde una esfera más general, manifestamos nuestra indignación ante todo tipo de situaciones que puedan acarrear en conductas o actitudes que atenten contra los derechos de las personas, en cualquiera de los ámbitos sociales en los que pudieran desarrollarse (escolar, laboral, familiar,…).

Es nuestra tarea informar y concienciar al sector más joven, pues es en esta etapa en la que se tiene constancia de la mayor tasa de violencia juvenil -viéndose incrementada progresivamente-, debido a diversos factores sociales, entre los cuales encontramos la presencia de las nuevas tecnologías. De hecho, los datos de 2012 confirman un 26% de jóvenes, de entre 12 y 26 años, las cuales habían experimentado indicios de malos tratos. Pese a estas cifras, la juventud sigue presentando ciertas dificultades para identificar las agresiones machistas, considerándolo como un tema ajeno, creyendo que estos sucesos tan solo se desarrollan en matrimonios o parejas adultas.

Por ello, denunciamos:

  • La continuidad de recortes en derechos sociales.

  • La vuelta hacia una desigualdad social en el sistema educativo, precedido por la aprobación, y futura aplicación, de la LOMCE.

  • Precariedad en el empleo juvenil desarrollado por mujeres, como resultado de la última reforma laboral.

  • Pésimas ayudas y prestaciones a las mujeres inmigrantes que vienen a España en busca de un trabajo digno.

  • La explotación sexual y el tráfico de mujeres, especialmente de menores.

Asimismo, reivindicamos:

  • La modificación de la Reforma Laboral, en aquellos aspectos que suponen la desigualdad entre hombres y mujeres.

  • Políticas públicas para la igualdad.

  • Fin de los recortes sociales, que supongan la prestación de una sanidad, educación y servicios sociales de carácter público y gratuito.

  • Organizaciones sindicales que integren el feminismo como base para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, en todos los ámbitos vitales.

  • Corresponsabilidad.

En el camino de la igualdad, ni un paso atrás.”