Hoy 28 de septiembre en STE-CLM conmemoramos el Día por la Despenalización del Aborto y en Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos.

En las dos últimas décadas, grupos de mujeres en América Latina y el Caribe se han movilizado en torno a esta fecha para exigir a sus Gobiernos la despenalización del aborto, el acceso a servicios de aborto seguro y asequible, y que acaben con el estigma y la discriminación hacia las mujeres que deciden abortar.

Esta campaña continúa, hasta el día de hoy, creciendo con fuerza y compromiso por parte de los y las activistas de los derechos de las mujeres y de los derechos sexuales y reproductivos en todo el mundo.

Desde STE-CLM nos unimos a esta campaña y reivindicamos un aborto libre, seguro y gratuito para todas las mujeres.

Se han producido progresos importantes en el marco legal internacional, sin embargo, se trata aún de un proceso incipiente y en construcción, que además se enfrenta a distintas ideologías contrarias a la ampliación de los Derechos Humanos hacia espacios de autonomía sobre el propio cuerpo y la sexualidad.

Cada día se realizan 55.000 abortos inseguros en el mundo, 95 % en países en vías de desarrollo, los cuales son responsables de 1 de cada 8 muertes maternas. Mundialmente, por cada 7 nacimientos se lleva a cabo 1 aborto inseguro.

Son muchos los países donde se sigue penalizando el aborto, restringiendo el derecho al control de la maternidad, o eliminando completamente el acceso a un servicio sanitario seguro, que detenga estas cruentas y evitables consecuencias.

Desde STE-CLM seguiremos demandando el acceso de servicios de aborto seguro, lo cual podría prevenir entre el 20 y 25 % del medio millón de muertes maternas, que anualmente ocurren en los países en vías de desarrollo.

Entendemos que el derecho al aborto forma parte de los derechos reproductivos de las mujeres, siendo el cimiento de muchos otros derechos que determinan su libertad. De igual manera que el derecho al voto fue la base material para nuestra libertad, la potestad para controlar nuestra maternidad nos proporciona el impulso para ser dueñas de nuestras vidas.