Hoy 27 de noviembre de 2015, la Consejería de Educación ha fijado la celebración del Día de la Enseñanza en Castilla-La Mancha. Desde STE-CLM seguimos considerando que hay muy poco que celebrar este día, puesto que nuestro sistema educativo público sigue lastrado por los brutales recortes que durante cuatro años llevó a cabo el gobierno de Cospedal, recortes que la actual Administración sigue utilizando, sin que por el momento haya mostrado voluntad real de revertir.

¿Qué se pretende que celebremos? ¿Declaraciones de prensa de Presidente o Consejera, vacías de contenido real y sin traslación a las mesas de negociación? ¿Propuestas genéricas de acuerdos sin temporalización, sin concreción y sin presupuesto? ¿La disminución de casi un veinte por ciento del profesorado de nuestra comunidad? ¿La falta de negociación de cualquier tema por parte de la Consejería? ¿La falta de respuesta de nuestra Administración educativa ante la imposición de la LOMCE?

Más que celebrar, en Castilla la Mancha hay mucho por hacer y recuperar en nuestro sistema educativo público. La reducción de ratios y el horario lectivo del profesorado, la recuperación de los apoyos en educación infantil, la necesaria estabilidad de todo el profesorado incluido el interino, financiación y dignificación de la Formación Profesional, la mejora de la atención a la diversidad, la recuperación de las plantillas de colegios e institutos, hacer frente a la implantación de la LOMCE, la recuperación de la formación del profesorado, la adecuada financiación de los centros públicos, la cronstrucción de nuevas infraestructuras y el mantenimiento de las actuales, etc.

Tras el resultado electoral de mayo de 2015, esperábamos diferencias en el desarrollo de la política educativa de Consejería. Sin embargo, tras varios meses, seguimos constatando la atonía, la falta de voluntad de revertir la situación de los nuevos gestores de la Consejería.

Más que celebrar el 27 de noviembre, lo que demandamos desde STE-CLM es que este día sirva como punto de inflexión para que la Administración educativa atienda la demanda de los distintos sectores de la comunidad educativa de Castilla-La Mancha y ponga sobre la mesa las medidas necesarias para revertir la situación de la enseñanza pública de nuestra comunidad, con menos humo y más hechos.